Manual de Periodismo de Datos 1.0
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El Wobbing* funciona. ¡Úselo!

  • N. del t. Wobbing es un neologismo surgido de la jerga periodística holandesa. La legislación de libre acceso a la información en Holanda se conoce por la sigla WOB. De allí se deriva el término.

Usar la legislación de acceso a la información –o wobbing, como se lo llama a veces- es una herramienta excelente pero requiere método y, a menudo, persistencia. A continuación, 3 ejemplos de mi propio trabajo como periodista de investigación que ilustran los puntos fuertes y los desafíos que plantea el wobbing.

Estudio de caso 1: subsidios agropecuarios

Todos los años la UE paga casi € 60.000 millones a productores y el sector agropecuario. Todos los años. Esto sucede desde fines de la década de 1950 y el discurso político era que los subsidios ayudan a los productores más pobres. Sin embargo, un primer logro en base a un pedido de acceso a la información en Dinamarca en 2004 mostró que esto eran solo palabras. Los pequeños productores estaban en graves dificultades, de lo que a menudo se quejaban en privado y en público, y en realidad la mayor parte de los fondos iban a unos pocos grandes terratenientes y a la gran industria agropecuaria. De modo que obviamente quise saber: ¿Esto es un patrón que abarca a toda Europa?

En el verano de 2004 le pedí los datos a la Comisión Europea. Todos los años en febrero la Comisión recibe datos de los estados miembros. Los datos muestran quien solicita fondos de la UE, cuánto reciben los beneficiarios y si lo reciben por explotar su tierra, desarrollar su región o para exportar leche en polvo. En aquel momento la Comisión recibía las cifras como archivos CSV en un CD. Muchos datos, pero con los que en principio era fácil trabajar. Es decir, si uno podía obtenerlos.

En 2004 la Comisión se negó a entregar los datos; el argumento clave fue que los datos estaban cargados en una base de datos y recuperarlos exigía mucho trabajo. Argumento que el Ombudsman Europeo llamó mala administración. Puede encontrar todos los documentos de este caso en el sitio sobre wobbing.eu. Allá por 2004 no teníamos tiempo de enredarnos en cuestiones legales. Queríamos los datos.

Figure 3. El sitio de los subsidios agrícolas (Farmsubsidy.org)

Por lo que nos asociamos con gente de toda Europa para obtener los datos país por país. Colegas ingleses, suecos y holandeses obtuvieron los datos en 2005. Finlandia, Polonia, Portugal y regiones de España, Eslovenia y otros países también ofrecieron su información. Incluso en Alemania, enemiga del wobbing, logré obtener algunos datos de la provincia del Norte del Rin – Westfalia en 2007. Tuve que recurrir a las cortes para obtener los datos, pero resultó en algunos buenos artículos en la revista Stern y en Stern online.

¿Fue casualidad que Dinamarca y el RU fueran los primeros en dar acceso a sus datos? No necesariamente. Si se mira el cuadro político general, los subsidios agropecuarios en aquel tiempo debían verse en el contexto de las negociaciones de la OMC en las que había presión contra los subsidios agropecuarios. Dinamarca y el RU se cuentan entre los países más liberales de Europa, de modo que bien pudo ser que los vientos políticos soplaran en dirección a una mayor transparencia en esos países.

La historia no se acaba allí; para consultar más episodios y los datos, ver Farm Subsidy.

Conozca sus derechos

Cuando publica datos, ¿debe preocuparse por el copyright y otros derechos en los datos? Aunque debe consultar siempre con su equipo legal, como regla: si está publicado por el estado no tiene porque pedir perdón ni permiso; si es publicado por una organización que no gana dinero vendiendo datos, no tiene mucho de qué preocuparse; si lo publica una organización que obtiene ganancias con la venta de datos, entonces decididamente tiene que pedir permiso.

Simon Rogers, the Guardian

Estudio de caso 2: efectos colaterales

Todos somos conejillos de Indias en lo que se refiere a tomar medicamentos. Las drogas pueden tener efectos secundarios. Todos sabemos esto: sopesamos los beneficios y riesgos potenciales, y tomamos una decisión. Desgraciadamente, esta a menudo no es una decisión basada en información.

Cuando los adolescentes toman una píldora en contra de los granitos, esperan tener piel suave, no un mal estado de ánimo. Pero esto es precisamente lo que sucedió con una droga, con la que los jóvenes se deprimieron y hasta tuvieron tendencias suicidas por tomarla. El peligro de este efecto secundario en particular –-evidentemente una historia periodística-- no era algo demasiado conocido.

Hay datos sobre efectos secundarios. Los productores tienen que entregar información regularmente a las autoridades de salud acerca de los efectos secundarios observados. Esa información está en manos de las autoridades nacionales y europeas una vez que se permite la venta de la droga.

Nuevamente en este caso se tuvo un primer logro a nivel nacional en Dinamarca. Durante una investigación internacional de un equipo danés, holandés y belga, Holanda también dio la información. Otro ejemplo de salir de ronda con el wobbing: nos ayudó mucho poder señalar a las autoridades holandesas que los datos estaban accesibles en Dinamarca.

Pero la historia era cierta: en Europa había gente joven con tendencias suicidas y lamentablemente también hubo suicidios en varios países como resultado del uso de la droga. Periodistas, investigadores y las familias de una joven víctima presionaban duro para obtener acceso a esta información. El Ombudsman Europeo ayudó a presionar por más transparencia en el Ente Europeo de Medicina y parece que tuvo éxito. Por lo que ahora a los periodistas les corresponde obtener los datos y analizar el material a fondo. ¿Somos todos conejillos de Indias, como dijo un investigador, o son buenos los mecanismos de control?

Lecciones: no acepte una negativa cuando de lo que se trata es de transparencia. Sea persistente y siga una historia a lo largo de los años. Las cosas pueden cambiar, permitiendo mejor información con mejor acceso en un momento posterior.

Estudio de caso 3: contrabando de muerte

La historia reciente puede ser muy dolorosa para poblaciones enteras, en particular después de guerras y en tiempos de transición. ¿Entonces cómo pueden obtener datos duros los periodistas para investigar, cuando –por ejemplo- los que se beneficiaron de la última guerra ahora están en el poder? Esta es la tarea que se propuso un equipo de periodistas eslovenos, croatas y bosnios.

El equipo se dispuso a investigar los negocios con armas en la ex Yugoslavia durante el embargo de la ONU a comienzos de la década de 1990. La base del trabajo fueron documentos de investigaciones parlamentarias sobre el tema. Para documentar las rutas de embarque y comprender la estructura del comercio, se debía rastrear el transporte con números de embarcaciones en los puertos y las licencias de los camiones.

Comisiones parlamentarias eslovenas han hecho investigaciones sobre las ganancias obtenidas en las guerras de los Balcanes, pero nunca han llegado a ninguna conclusión. Pero había un rastro extremadamente valioso de documentos y datos desclasificados, incluyendo 6000 páginas que el equipo esloveno obtuvo a través de un pedido de acceso a información.

En este caso los datos debieron extraerse de documentos y bases de datos. Al aumentar los datos con más información, análisis e investigaciones, pudieron determinar numerosas rutas del comercio ilegal de armas.

El equipo tuvo éxito y los resultados son únicos y ya le han significado al equipo su primer premio. Lo que es más importante, la historia es valiosa para toda la región y bien puede ser retomada por periodistas en otros países por los que pasó la carga mortífera.

Lecciones: publique buen material en crudo aunque lo encuentre en lugares inesperados y combínelo con datos existentes de acceso público.

Brigitte Alfter, Journalismfund.eu

Pedidos de acceso a la información con amigos

Muchos países balcánicos tienen problemas de corrupción gubernamental. La corrupción a menudo es incluso peor cuando se trata de que los gobiernos municipales rindan cuentas en esos países. Durante varios meses un grupo de periodistas serbios vinculados con el Centre for Investigative Reporting de Belgrado han estado cuestionando documentos del año 2009 de más de 30 municipalidades. Antes de eso, casi nada estaba accesible al público. La idea era obtener los registros originales y poner los datos en hojas de cálculo, para hacer controles y comparaciones básicas entre las municipalidades y obtener las cifras máximas y mínimas. Los indicadores básicos eran las cifras presupuestarias, gastos regulares y especiales, salarios de funcionarios, gastos de viaje, número de empleados, gastos de uso de celular, gastos diarios, cifras de compras oficiales, y así siguiendo. Era la primera vez que reporteros pedían esa información.

El resultado fue una base de datos que desnuda numerosas representaciones falsas, prácticas ilegales y casos de corrupción. Una lista de los alcaldes mejor pagos indicaba que unos cuantos de ellos recibían más dinero que el presidente serbio. Muchos otros funcionarios tenían sueldos excesivos, recibiendo muchos de ellos reintegros enormes de expensas de viaje y por gastos. Los datos de gasto público obtenidos con mucho esfuerzo ayudaron a sacar a luz un enredo oficial. De la base de datos derivaron más de 150 artículos y muchos de ellos fueron reeditados por los medios locales y nacionales en Serbia.

Aprendimos que comparar los registros con datos comparables de entes gubernamentales similares puede sacar a luz desviaciones y echar luz sobre probables hechos de corrupción. Los gastos exagerados e inusuales solo pueden ser detectados por comparación.

Djordje Padejski, Knight Journalism Fellow, Stanford University