Manual de Periodismo de Datos 1.0
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Cobertura de los disturbios en el Reino Unido por el Datablog de The Guardian

Durante el verano de 2011, hubo una oleada de disturbios en el Reino Unido. En aquel momento, algunos políticos sugirieron que estas acciones categóricamente no estaban vinculadas con la pobreza y los que saquearon fueron simplemente criminales. Lo que es más, el primer ministro, junto con los principales políticos conservadores, culparon a los medios sociales por causar los disturbios, sugiriendo que había habido incitación desde estas plataformas y que los disturbios fueron organizados a través de Facebook, Twitter y Blackberry Messenger (BBM). Hubo reclamos para cerrar temporariamente los medios sociales. Debido a que el gobierno no hizo una investigación de por qué se dieron los disturbios, The Guardian, en colaboración con la London School of Economics, creó un proyecto innovador para abordar estas cuestiones, llamado Reading the Riots (Leer los Disturbios),

Figure 16. Los disturbuios en Reino Unido: todos los incidentes verificados (The Guardian)

El diario usó periodismo de datos a gran escala para permitir al público comprender mejor quién saqueaba y por qué. También trabajaron con otro equipo de académicos, encabezados por el profesor Rob Procter de la universidad de Manchester para entender mejor el rol de los medios sociales, que The Guardian mismo había usado abundantemente para sus informes durante los disturbios. El equipo de Reading the Riots fue encabezado por Paul Lewis, el Editor de Proyectos Especiales de The Guardian. Durante los disturbios Paul reportó desde el lugar de los eventos en ciudades de toda Inglaterra (fundamentalmente a través de su cuenta de Twitter @paullewis). Este segundo equipo trabajó a partir de 26.000.000 de tweets sobre los disturbios puestos a disposición por Twitter. El objetivo principal de este trabajo con los medios sociales fue ver cómo circulan los rumores en esa red social, la función que tienen distintos usuarios/actores en la propagación y difusión de flujos de información, para ver si se usó la plataforma para incitar, y para examinar otras formas de organización.

En términos del uso del periodismo de datos y visualizaciones, es útil distinguir 2 períodos claves: el período de los disturbios mismos y las maneras en que los datos ayudaron a narrar historias mientras se desarrollaban los disturbios; y luego un segundo período de investigación mucho más intensa con 2 conjuntos de equipos académicos trabajando con The Guardian, para recolectar datos, analizarlos, y escribir informes con análisis de fondo sobre lo descubierto. Los resultados de la primera fase del proyecto Reading the Riots fueron publicados durante una semana de cobertura extensiva a comienzos de diciembre de 2011. A continuación aparecen algunos ejemplos claves de cómo se usó el periodismo de datos durante ambos períodos.

Primera fase: los disturbios mientras sucedían

Usando mapas simples, el equipo de datos de The Guardian mostró localizaciones de lugares de disturbios confirmados y combinando datos de pobreza con los lugares donde se dieron los disturbios, se comenzó a dejar sin sustento el discurso político central de que no había ningún vínculo con la pobreza. En ambos ejemplos se utilizaron herramientas de mapeo preexistentes y, en el segundo caso, se combinaron datos de ubicación con otro conjunto de datos para comenzar a establecer otras conexiones y vínculos.

En relación al uso de medios sociales durante los disturbios (en este caso, Twitter), el diario creó una visualización de hashtags relacionadas con los disturbios usadas durante este período, lo que destacó que Twitter fue usado principalmente para responder a disturbios en vez de para organizar a gente para saquear, con #riotcleanup, la campaña espontánea para limpiar las calles después de los disturbios, mostrando el salto más significativo durante el período de los disturbios.

Fase 2: análisis de los disturbios

Con relación al momento en que el diario informó sus conclusiones luego de meses de investigaciones intensivas trabajando en estrecha colaboración con 2 equipos académicos, se destacan 2 visualizaciones que han sido ampliamente debatidas. La primera, un video corto, muestra los resultados de combinar los lugares conocidos donde la gente protagonizó disturbios con sus lugares de vivienda y mostrando lo que se llamó “viaje a los disturbios”. Aquí el diario trabajó con un especialista en mapeo de transporte, ITO World, para hacer un modelo de la ruta más probable utilizada por quienes protagonizaron los disturbios al dirigirse a los distintos lugares donde saquearon, lo que destaca patrones diferentes para distintas ciudades, con viajes largos en algunas de ellas.

La segunda se refiere a las maneras en que se extienden los rumores en Twitter. En debate con el equipo académico, se escogieron 7 rumores para su análisis. El equipo académico entonces recolectó todos los datos relacionados con cada rumor y diseñó un código que identifica cada tweet de acuerdo a los 4 códigos principales: gente que simplemente repite el rumor (afirma algo), lo rechaza (afirma algo contrario), lo cuestiona (interrogación) o simplemente lo comenta (comentario). Todos los tweets fueron codificados por triplicado y los resultados fueron visualizados por el equipo interactivo de The Guardian. El equipo de The Guardian escribió acerca de cómo construyó las visualizaciones.

Lo llamativo de esta visualización es que muestra de manera potente lo que es muy difícil de describir y que es la naturaleza viral de los rumores y las maneras en que se desarrolla su ciclo vital a lo largo del tiempo. El rol de los principales medios es evidente en algunos de estos rumores (por ejemplo, rechazándolos abiertamente, o confirmándolos rápidamente como noticias), al igual que la naturaleza correctiva de Twitter mismo en términos de responder a tales rumores. Esta visualización no solo ayudó mucho a narrar la historia, sino que también dio una visión real de cómo funcionan los rumores en Twitter, lo que aporta información útil para responder a eventos futuros.

Lo que resulta claro a partir del último ejemplo es la poderosa sinergia entre el diario y un equipo académico capaz de un análisis profundo de 2.600.000 de tweets producidos en los disturbios. Si bien el equipo académico creó un conjunto de herramientas para hacer su análisis, ahora están trabajando para hacer que estas estén disponibles para cualquiera que desee utilizarlas ofreciendo un centro de trabajo para su análisis. Combinado con la explicación de cómo hacer las cosas aportada por el equipo de The Guardian, constituye un estudio de caso que es útil porque muestra cómo el análisis de medios sociales y las visualizaciones pueden ser usadas para narrar historias importantes.

Farida Vis, University of Leicester