Manual de Periodismo de Datos 1.0
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Cubrir el gasto público con OpenSpending.org

En 2007, Jonathan vino a la Open Knowledge Foundation con una propuesta de una carilla para un proyecto llamado Where Does My Money Go (A dónde va mi dinero, que apuntaba a facilitarle a los ciudadanos británicos la comprensión de cómo se gastan los fondos públicos. La intención era que fuera una demostración de un concepto para un proyecto mayor que representara visualmente la información pública, basándonos en trabajos pioneros del Istoype Institute de Otto y Marie Neurath de la década del ‘40.

Figure 8. ¿A dónde va mi dinero? (Open Knowledge Foundation)

El proyecto Where Does My Money Go? permitió a los usuarios explorar datos públicos de una amplia variedad de fuentes usando herramientas de código abierto intuitivas. Obtuvimos apoyo para desarrollar un prototipo del proyecto, y luego recibimos fondos del 4IP de Channel 4, para convertir esto en una aplicación de la red plenamente funcional. El gurú del diseño informático, David McCandless (de Information is Beautiful; creó varias vistas distintas de los datos que ayudan a la gente a ubicarse respecto de las grandes cifras, incluyendo el “Analisis del País y Regional”, que muestra cómo se gastan los fondos en distintas partes del país, y “Daily Bread” (Pan diario, que muestra a los ciudadanos un desglose de sus contribuciones fiscales por día en libras y centavos.

Figure 9. Calculador impositivo Daily Bread de ¿A dónde va mi dinero? (Open Knowledge Foundation)

En aquel tiempo, el santo grial para el proyecto eran los datos de lo que se llamaba Combined Online Information System (COINS, Sistema de Información Combinada Online, que era la base de datos más abarcativa y detallada de finanzas públicas británicas. Trabajando con Lisa Evans (antes de que se sumara al equipo del Datablog en The Guardian), Julian Todd y Francis Irving (conocidos por Scraperwiki), Martin Rosenbaum (BBC) y otros, presentamos numerosos pedidos de datos, muchos de ellos con éxito (la saga está parcialmente documentada por Lisa en el cuadro de texto “Using FOI to Understand Spending”) (Usar LDI para entender el gasto, en la página 120 de este manual.)

Cuando los datos fueron finalmente difundidos a mediados de 2010, fue considerado un golpe en favor de la transparencia. Se nos dio acceso por adelantado a los datos para poder cargarlos en nuestra aplicación en la red y recibimos significativa atención de la prensa cuando se hizo público este hecho. El día en que se puso a disposición del público, tuvimos docenas de periodistas que aparecieron en nuestro canal de chat para debatir y preguntar sobre el hecho, así como averiguar cómo abrir la aplicación y explorarla (los archivos tenían decenas de gigabytes). Si bien algunos críticos sostuvieron que la publicación masiva de datos era tan complicada que en los hechos era oscurecer las cosas de tanta transparencia, muchos periodistas valientes se metieron a investigar en los datos para dar a sus lectores un cuadro sin precedentes del gasto público. The Guardian transmitió el evento en vivo en su blog y otros medios lo cubrieron y ofrecieron conclusiones basadas en los datos.

No tardaron mucho en llegar pedidos y preguntas respecto de proyectos similares en otros países del mundo. Poco después de lanzar OffenerHaushalt -una versión del proyecto para el presupuesto estatal alemán creado por Friedrich Lendenberg- lanzamos OpenSpending, una versión internacional del proyecto, que apunta a ayudar a los usuarios a seguir el gasto público de todo el mundo, un poco como el OpenStreetMap ayudó a hacer el mapa de accidentes geográficos. Implementamos nuevos diseños con ayuda del talentoso Gregor Aisch, basados parcialmente en los diseños originales de David McCandless.

Figure 10. OffenerHaushalt, la versión alemana de ¿A dónde va mi dinero? (Open Knowledge Foundation)

Con OpenSpending, hemos trabajado extensamente con periodistas para adquirir, representar, interpretar y presentar datos de gasto público. El proyecto es en primer lugar una base de datos enorme del gasto público –tanto información presupuestaria de alto nivel como gasto efectivo al nivel de las transacciones- en la que se puede hacer búsquedas. Sobre esto se ha construido una serie de visualizaciones tales como "treemaps"(gráficos de rectángulos anidados) y "bubbletrees" (gráficos de burbujas anidadas). Cualquiera puede cargar los datos de su municipalidad y producir visualizaciones.

Inicialmente creímos que habría mayor demanda de nuestras visualizaciones más sofisticadas, pero luego de hablar con organizaciones de noticias advertimos que había necesidades más básicas que debían ser satisfechas primero, tales como la capacidad de insertar tablas dinámicas de datos en sus blogs. Deseosos de alentaras a dar acceso público a los datos junto con sus historias, también creamos una aplicación para esto.

Nuestro primer gran lanzamiento fue en la época del primer Festival Internacional de Periodismo en Perugia. Un grupo de programadores, periodistas y empleados públicos colaboraron para cargar datos italianos en la plataforma de OpenSpending, que daba una rica visión de cómo se dividía el gasto entre las administraciones regionales y locales y central. Apareció en Il Fatto Quotidiano, Il Post, La Stampa, Repubblica, y Wired Italia, así como en The Guardian.

Figure 11. Versión italiana de ¿A dónde va mi dinero? (La Stampa)

En 2011 trabajamos con Publish What You Fund (Publique lo que financia), y el Overseas Development Institute (Instituto de Desarrollo en el Extranjero, para rastrear la ayuda financiera a Uganda de 2003-2006. Esto era nuevo porque por primera vez se podía ver los flujos de ayuda junto con el presupuesto nacional, lo que permite ver en qué medida las prioridades de los donantes están alineadas con las prioridades de los gobiernos. Hubo algunas conclusiones interesantes, por ejemplo tanto los programas contra el HIV como la planificación familiar resultaron estar financiadas casi completamente por donantes externos. Esto fue cubierto en The Guardian.

También hemos estado trabajando con ONGs y grupos interesados para cruzar los datos del gasto con otras fuentes de información. Por ejemplo, Privacy International se conectó con nosotros trayendo una larga lista de compañías de tecnología de vigilancia y una lista de entes que participaron de una feria internacional de la vigilancia muy famosa, que se conoce como la “fiesta de los que colocan micrófonos ocultos”. Cruzando nombres de empresas con conjuntos de datos de gasto, fue posible identificar qué compañías tenían contratos oficiales, los que a partir de allí podían seguirse a través de pedidos de acceso a la información al Estado. Esto fue cubierto por The Guardian.

Actualmente, estamos trabajando para aumentar el entendimiento de los datos fiscales por periodistas y el público en general como parte de un proyecto llamado Spending Stories (Historias de Gastos, que permite a los usuarios vincular datos de gasto público con historias relacionadas, para ver las cifras detrás de las noticias y las noticias a partir de los números.

A través de nuestro trabajo en esta área aprendimos que:

  • Los periodistas a menudo no están acostumbrados a trabajar con datos en crudo y muchos no consideran tenerlos como base para sus informes. Basar historias en información cruda sigue siendo una idea relativamente nueva.

  • Analizar y comprender datos es un proceso que exige mucho tiempo, incluso si se tiene las capacidades requeridas. Es difícil encajar esto en un ciclo de noticias de corto plazo, por lo que el periodismo de datos a menudo es utilizado en proyectos de investigación de más largo plazo.

  • Los datos difundidos por los gobiernos a menudo están incompletos o son viejos. Muy a menudo, las bases de datos públicas no pueden ser usadas para propósitos de investigación sin el agregado de piezas de información más específicas requeridas a través de las normas de acceso a la información pública.

  • Grupos de interesados, estudiosos e investigadores a menudo tienen más tiempo y recursos para realizar investigaciones basadas en datos más extensas que los periodistas. Puede ser muy fructífero hacer equipo con ellos.

Lucy Chambers and Jonathan Gray, Open Knowledge Foundation