Manual de Periodismo de Datos 1.0
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La iniciativa de periodismo de datos de ABC

La Australian Broadcasting Corporation es la difusora pública nacional de Australia. Sus fondos anuales son de alrededor de 1.000 millones de dólares australianos, lo que permite sostener 7 cadenas radiales, 60 estaciones locales de radio, 3 servicios de televisión digital, un nuevo servicio de televisión internacional y una plataforma online con esta oferta siempre en expansión de contenido digital y generada por los usuarios. La última cifra disponible indica que tiene más de 4500 empleados de tiempo completo, y casi el 70% produce contenido.

Somos una difusora nacional muy orgullosa de nuestra independencia, aunque con fondos del estado, por ley estamos claramente separados. Nuestra tradición es de periodismo de servicio público independiente. La ABC es considerada la organización de noticias más confiable del país.

Estos son tiempos que entusiasman; bajo el mando de un director ejecutivo (el ex ejecutivo del diario Mark Scott), se ha alentado a los productores de contenido de ABC a ser “ágiles”, como dice el mantra corporativo.

Por supuesto que es más fácil decirlo que hacerlo.

Pero la iniciativa con la que se buscaba alentar esto, ha derivado en una competencia entre el personal por fondos para desarrollar proyectos multi-plataforma. Así se concibió el primer proyecto de periodismo de datos de la ABC.

En algún momento de comienzos de 2010 me metí en una sesión de propuestas para enfrentar a 3 jefes de “ideas” con mi proyecto.

Lo había estado masticando por un tiempo, llenándome con el periodismo de datos que ofrecía el ya legendario Datablog de The Guardian, y eso solo para empezar.

Mi argumento fue que no había duda de que en 5 años la ABC tendría su propia unidad de periodismo de datos. Era inevitable opiné. Pero la cuestión era cómo llegaríamos a eso y quién iniciaría la tarea.

Aquellos lectores que no conocen la ABC deben pensar en una vasta burocracia construida a lo largo de 70 años. Su oferta primaria siempre fue radio y televisión. Con el advenimiento de un sitio en la red, en la última década esta oferta de contenido se extendió a textos, imágenes fijas y un grado de interactividad hasta entonces inimaginada. El sitio web estaba forzando a la ABC a repensar cómo distribuía la torta (sus fondos) y qué tipo de torta estaba cocinando (contenido).

Por supuesto que es una obra en curso.

Pero otra cosa estaba pasando con el periodismo de datos. Gobierno 2.0: (que como descubrimos se cumple habitualmente en la difusión de datos en Australia)  comenzaba a ofrecer nuevas maneras de narrar historias que hasta entonces estaban escondidas en ceros y unos.
Comenté todo esto a las personas que me escuchaban. También dije que necesitábamos identificar nuevos conjuntos de capacidades y formar a periodistas en el manejo de nuevas herramientas. Necesitábamos un proyecto para comenzar a andar.

Y me dieron el dinero.

El 24 de noviembre de 2011, el proyecto multiplataforma de la ABC y ABC News Online salió en vivo con "Coal Seam Gas by the Numbers" (Las cifras de gas metano de carbón).

Figure 1. Coal Seam Gas en números (ABC News Online)

Se componía de 5 páginas de mapas interactivos, visualizaciones de datos y texto.

No era exclusivamente periodismo de datos, sino un híbrido de periodismo que nació de la mezcla de gente del equipo y la historia, que ahora es uno de los temas más calientes en Australia.

La joya era un mapa interactivo que muestra yacimientos y concesiones de gas metano de carbón en Australia. Los usuarios podían buscar por lugar y escoger entre distintos modos para ver concesiones o yacimientos. Usando el zoom los usuarios podían ver quién estaba a cargo de la exploración, la situación del yacimiento y la fecha de perforación. Otro mapa mostraba la ubicación de la actividad en gas metano de carbono con relación a sistemas de aguas subterráneas en Australia.

Figure 2. Mapa interactivo de yacimientos y concesiones petroleras en Australia (ABC News Online)

Teníamos visualizaciones de datos que específicamente abordaban la cuestión de la producción de desechos de sal y de agua que serían generados de acuerdo al escenario que se diera.

Otra sección del proyecto investigó el derrame de productos químicos en una cuenca fluvial local.

Nuestro equipo

  • Un desarrollador y diseñador de sitios en la red

  • Un periodista a cargo

  • Un investigador part-time con experiencia en extracción de datos, planillas de cálculos Excel y depuración de datos.

  • Un periodista part-time

  • Un productor ejecutivo de consultor

  • Un consultor académico con conocimientos de búsqueda de datos, visualización de gráficos y capacidades avanzadas de investigación.

  • Los servicios de un gerente de proyecto y la asistencia administrativa de la unidad multiplataforma de ABC.

  • Algo importante, también teníamos un grupo de referencia de periodistas y otros a los que consultamos según las necesidades.

¿De dónde obtuvimos los datos?

Los datos para los mapas interactivos fueron obtenidos de shapefiles (un tipo común de archivo para datos geo-espaciales) descargados de sitios web del Estado.

Otros datos sobre sal y agua fueron tomados de una variedad de informes.

Los datos sobre deshechos químicos se tomaron de permisos ambientales emitidos por el Estado.

¿Qué descubrimos?

"Las cifras de gas metano de carbón" era ambicioso en contenido y en escala. Lo más importante para mí era determinar qué habíamos aprendido y qué debíamos hacer de modo diferente la próxima vez.

El proyecto de periodismo de datos incorporó a mucha gente que normalmente no se encuentra en ABC: en términos del vulgo, hackers. Muchos no hablábamos el mismo idioma ni entendíamos lo que el otro grupo hace. ¡El periodismo de datos revoluciona las cosas!

Las cosas prácticas:

  • La ubicación del equipo en un mismo lugar. Nuestro programador y diseñador estaban fuera del lugar y venían para reuniones. ¡Esto definitivamente no era óptimo! Hay que poner a todos en el mismo cuarto que los periodistas.

  • Nuestro consultor de producción ejecutiva también estaba en otro nivel del edificio. Necesitábamos estar mucho más cerca, simplemente por la cuestión de poder pasar a verlo en cualquier momento.

  • Escoger una historia que solo se basara en datos.

El cuadro grande: algunas ideas

Las grandes organizaciones de medios tienen que crear capacidad para responder a los desafíos del periodismo de datos. Mi intuición es que hay muchos técnicos y hackers ocultos en los departamentos técnicos de los medios desesperados por salir a la luz. Por lo que necesitamos “reuniones de periodistas y hackers”, talleres donde los geeks secretos (como en agente secreto – se refiere a gente que domina la técnica informática pero no tiene como trabajo las cuestiones técnicas sino que son periodistas, etc.), los periodistas más jóvenes, los programadores, y los diseñadores salen a jugar con periodistas más experimentados para compartir conocimientos y tener orientación. Tarea: ¡descargar este conjunto de datos y atacar!

Ipso facto, el periodismo de datos es interdisciplinario. Los equipos de periodismo de datos se componen de gente que en el pasado no habría trabajado junta. El espacio digital ha desdibujado las fronteras.

Vivimos en una comunidad política fracturada, desconfiada. El modelo de negocios que antes generaba periodismo independiente profesional –por imperfecto que sea- está al borde del colapso. Debemos preguntarnos, como muchos ya lo hacemos, cómo sería el mundo sin un cuarto poder viable. El periodista e intelectual estadounidense Walter Lippman comentó en la década de ‘20 que “se reconoce que no puede existir una opinión pública sana sin acceso a las noticias”. Esa afirmación es igualmente válida ahora. En el siglo XXI todo el mundo está en la blogósfera. Es difícil diferenciar a los periodistas profesionales del cuentero, el mentiroso, el simulador y quién defiende intereses creados. Cualquier sitio o fuente puede hacerse pasar por creíble, bien presentado y honesto. Las referencias confiables se mueren junto al camino. Y en este nuevo espacio de periodismo basura, los hipervínculos pueden llevar a los lectores interminablemente a otras fuentes más inútiles pero de aspecto brillante que no hacen más que llevar de un hipervínculo a otro en el salón digital de los espejos. El término técnico para esto es que el “macaneo” atonta el cerebro.

En el espacio digital todo el mundo es un narrador, ¿verdad? No. Si el periodismo profesional –y con ello me refiero a aquellos que se dedican a la narración de historias de modo ético, equilibrado, valiente en la búsqueda de la verdad- ha de sobrevivir, entonces el oficio debe reafirmarse en el espacio digital. El periodismo de datos es otra herramienta con la que navegaremos el espacio digital. Es donde mapearemos, daremos vuelta, separaremos, filtraremos, extraeremos y veremos la historia en medio de tantos ceros y unos. En el futuro trabajaremos junto a los hackers, los programadores, los diseñadores. Es una transición que requiere una seria acumulación de capacidades. Necesitamos gerentes de noticias que entiendan la conexión entre lo digital y el periodismo para empezar a invertir en esa construcción.

Wendy Carlisle, Australian Broadcasting Corporation